Por lo general, las personas que se preocupan por el medio ambiente y la naturaleza son vistas como bondadosas, o al menos como menos dañinas que aquellos que tienen una actitud menos cuidadosa con el entorno.
Pero, al parecer, el ser verde no garantiza que una persona sea ‘buena’. De hecho, puede que contribuya a que la misma tenga malos comportamientos.
Así lo indica el estudio ‘Los productos verdes ¿nos hacen mejores personas?’, llevado a cabo por los psicólogos canadienses Nina Mazar y Chen-Bo Zhong y publicado en la última edición del Psychological Science Journal.
Citado por el diario The Guardian, el estudio señala que el hacer cosas buenas por el medio ambiente y el planeta crea en las personas una actitud contradictoria. Cuando la gente piensa que tiene una moral superior por tener consciencia ambiental, puede darse la licencia de llevar a cabo «comportamientos cuestionables».
